1. HandBrake
Por qué lo elegí: Me quedé con él porque ofrece un control brutal sobre la calidad final y no cuesta nada. Es el tipo de herramienta que exige paciencia, pero cuando aciertas con los ajustes, el resultado en MP4 es simplemente impecable.
Después de probar HandBrake durante varias conversiones de MOV a MP4, me quedó claro que no es una herramienta para impacientes, pero sí para quienes quieren control absoluto. La interfaz no es precisamente moderna, pero una vez que entiendes su lógica, ofrece un nivel de personalización brutal en códecs, bitrate y resolución. En mis pruebas para convertir el formato MOV a MP4, los archivos resultantes mantuvieron una calidad excelente, incluso al reducir el peso considerablemente. Eso sí, tuve que invertir algo de tiempo afinando presets para obtener el resultado ideal. Si te gusta trastear con configuraciones avanzadas, este programa te va a enganchar.